SOCIEDAD DIGITAL


La revolución digital ofrece a México una enorme oportunidad para acelerar su desarrollo económico y elevar el bienestar de la población. Vivimos una era de grandes cambios propiciados por la convergencia de las Tecnologías de la Información y de las Comunicaciones (TICs); una época en la que la velocidad de la innovación se ha incrementado, poniendo a disposición de las personas y de las organizaciones alternativas tecnológicas que transforman la manera en la que se enlazan los factores de la producción, la forma en la que se trabaja y la manera en la que se comunican las personas y gestionan una parte creciente de sus satisfactores.

El despliegue de las redes y de las tecnologías digitales ofrece opciones para articular nuevos modelos de educación, salud, información, movilidad, entretenimiento y de convivencia sustentable. Este cambio genera opciones para mejorar el alcance, la calidad y cobertura de los servicios públicos, así como alternativas para gestionar la proveeduría de bienes y servicios privados.

La sociedad también ha incrementado su aprecio por la novedad y las oportunidades que ofrecen estas tecnologías, la mayoría sabe o intuye las ventajas que puede ofrecer, pero aún hay un importante grupo que se encuentra al margen de este conocimiento, incluso del acceso material a la oportunidad digital.

A pesar de las bondades que ofrece el desarrollo digital, han emergido riesgos y conductas indeseables a través de estos medios, como son: la suplantación de identidad, el robo de información, la invasión de la privacidad, la creación de redes de conductas criminales, entre otras.

El beneficio general de la revolución digital está asociado directamente con la difusión “plena” de estas tecnologías, de tal forma que no sólo sea posible acceder a la red, sino tener las habilidades necesarias para apropiarse de los beneficios que ésta ofrece.

En 2015, los países líderes en el índice global de desarrollo en TIC (IDI) fueron: Corea del Sur, Dinamarca, Islandia, Reino Unido y Suecia. En todos los casos desarrollaron grandes esfuerzos en materia de conectividad, regulación, educación y desarrollo científico y tecnológico, orientados a tomar ventaja de la difusión de estas tecnologías en toda la sociedad; esos programas se han sostenido y mejorado a lo largo de los últimos 25 a 30 años.

El país de Iberoamérica mejor colocado en el ranking es España en la posición 26. México aparece en un lejano 95 lugar.

La disponibilidad y calidad en el acceso, así como el desarrollo de las habilidades digitales, no dejan de ser importantes para mejorar la utilización, pero debemos notar que en esta “carrera” los países más avanzados desarrollaron las condiciones de conectividad y las habilidades hace más de una década; por ello, México debe estructurar políticas más agresivas que permitan avanzar en plazos más cortos a efecto de aprovechar a cabalidad las oportunidades que ofrece esta revolución digital.

Al ritmo actual de la tasa de crecimiento de usuarios de Internet, sería hasta 2025 que nuestro país podría alcanzar el 90% de cobertura, proporciones en las que ya se encuentran hoy los países líderes. Es preciso entonces estructurar políticas que permitan aumentar el ritmo de crecimiento para lograr niveles de penetración razonables. Esto requeriría aumentar en más de 50% la velocidad de crecimiento que se ha registrado en los últimos cinco años en materia de acceso a TICs. Esta situación para el caso mexicano podría ser factible si se concretan los propósitos de la reforma de telecomunicaciones y aumenta la competencia en el mercado, así como la cobertura de la red.

Respecto del componente de utilización de TICs, la tasa de crecimiento anual que actualmente se registra en México es de hecho superior a la que se necesitaría para alcanzar a España en 2030, por lo que podría preverse que en este aspecto México estará en los niveles del líder antes de finalizar ese periodo; sin embargo, se requiere sostener el esfuerzo y para ello sería esencial acercar las condiciones materiales de acceso a la población que aún se encuentra al margen, así como elevar la cantidad y calidad de los servicios que se disponen en la red para impulsar un “jalón de demanda” que retroalimente un círculo virtuoso de crecimiento del mercado, en el que la mayor demanda mejora la cantidad y calidad de la oferta donde ahora es insuficiente o no está presente.

En lo que toca a habilidades, es claro que se requiere el mayor de los esfuerzos, pues significaría multiplicar por más de 4.5 veces la velocidad a la que hoy se avanza. La reforma educativa en el caso mexicano tiene el potencial de revertir la tendencia de bajo crecimiento en la materia; está claro que para la región este es un reto fundamental más allá de las TICs, pues el progreso en materia educativa impactará directamente el bienestar de las personas.

La Agenda Iberoamericana te invita a conocer más sobre el tema e incidir para que las propuestas de solución tengan eco en todos los sectores de la sociedad. Porque somos una gran región con sueños compartidos para un mejor futuro.

Agenda Iberoamericana,

nuestra región, nuestro futuro

 

Habla el Dr. Sergio Carrera Riva Palacio

"Ampliar el acceso a las tecnologías digitales es una forma de aprovechar los avances científicos y tecnológicos para potenciar oportunidades de empleo, de desarrollo de capital humano e incluso de mejorar la salud de los mexicanos"

RETOS SOCIEDAD DIGITAL EN MÉXICO

1. Garantizar el acceso libre a internet de banda ancha
2. Fomentar el conocimiento, uso y aprovechamiento de nuevas tecnologías
3. Facilitar a la ciudadanía el acceso a dispositivos digitales