CAMBIO CLIMÁTICO Y SUSTENTABILIDAD

 

El cambio climático se ha venido perfilando en los últimos años como la principal amenaza global a la que se enfrenta la humanidad. Sus manifestaciones iniciales, detectadas ya de manera inequívoca, se expresan como alteraciones en la variabilidad del clima, anomalías en las temperaturas y la estacionalidad de muchos procesos, progresiva elevación del nivel del mar, acidificación de los océanos, intensificación de la actividad ciclónica, incidencia anormal de fenómenos hidrometeorológicos extremos tales como sequías e inundaciones, cambios en los ciclos agrícolas, alteraciones en la transmisión de enfermedades por vectores, entre otros factores. México está experimentando lo anterior desde hace más de una década.

Estos factores determinan afectaciones crecientes a la salud pública, las infraestructuras, los procesos productivos, entre otros aspectos que inciden de manera decisiva en el proceso de desarrollo de nuestras sociedades. En el ámbito natural el cambio climático determina una progresiva transformación de los ecosistemas y un deterioro potencialmente irreversible de su biodiversidad, con consecuencias tan severas como impredecibles. De mantenerse las tendencias actuales, este proceso global podría llegar a comprometer los sistemas de soporte de vida del planeta y las perspectivas de supervivencia de una buena parte de las especies que lo habitan, incluyendo la nuestra.

Superponiéndose a transformaciones climáticas naturales de muy lenta evolución, el proceso que determina en la actualidad el cambio climático se origina a partir de las actividades humanas que conllevan emisiones de gases y compuestos de efecto invernadero. Estas emisiones crecientes, al rebasar la capacidad de los sumideros terrestres y marinos para absorberlas, han venido incrementando las concentraciones de estos gases en la atmósfera, determinando así el fenómeno del cambio climático.

El cambio climático exige para su comprensión y para la identificación de alternativas de solución una base sólida e interdisciplinaria de conocimientos científicos.

Estamos en presencia de un problema de índole global, que afecta a todos los países, aunque suele incidir con mayor gravedad en aquellos de menor desarrollo relativo y por ende con menores capacidades para enfrentarlo.

El cambio climático está en marcha y está produciendo efectos dañinos que persistirán, incluso amplificándose. Por eso será necesario que México participe en las medidas para controlar los riesgos y salvaguardar su proceso de desarrollo, implementando acciones de adaptación.

En función de las tendencias actuales de las emisiones globales, se prevé que México y el Caribe sufrirán hacia mediados de siglo impactos como los siguientes:

  • Colapso de una porción importante de los biomas coralinos del Caribe
  • Desaparición de la mayor parte de los glaciares ubicados por debajo de los 5 mil metros de altura (el Pico de Orizaba es el volcán con mayor altitud en México, se ubica a 5747 msnm) 
  • Reducciones en los rendimientos de muchos cultivos básicos
  • Incremento en las inundaciones de zonas costeras
  • Mayor exposición a enfermedades tropicales
  • Desestabilización del ciclo hidrológico en grandes cuencas
  • Intensificación de eventos hidrometeorológicos extremos

En una estimación sumamente conservadora, el impacto económico del cambio climático podría llegar a 2.2% del Producto Interno Bruto (PIB) para el año 2050. El impacto económico de estos daños ambientales, en su mayor parte irreversibles, se seguiría incrementando en la segunda mitad del siglo.

Una parte sustantiva de estos daños cuantificados en términos económicos se podría evitar con medidas de adaptación que costarían entre 17 y 27 mil millones de dólares; es decir, menos de una cuarta parte de la fracción considerada del costo real del impacto.

La adaptación implica una gestión de riesgos que sería beneficiosa incluso si no hubiera que tomar en cuenta los efectos adversos del cambio climático. Para México, adaptarse a la variabilidad natural del clima y adoptar medidas preventivas adecuadas representaría un enorme adelanto en relación con la situación actual. México padece un déficit crónico de políticas de prevención de desastres desencadenados por fenómenos hidrometeorológicos extremos. El cambio climático no hace sino agravar esta situación. La adaptación no podría, sin embargo, revertir la pérdida irreversible de capital natural, con efectos intergeneracionales muy difíciles de contabilizar y de asumir.

Las agendas de mitigación y de adaptación coinciden en gran medida con la agenda, más amplia, del desarrollo sostenible.La acción climática presenta beneficios ambientales y sociales que trascienden el ámbito de la contención del cambio climático y el control de sus efectos. Muchas de las acciones que se emprenden para impulsar el desarrollo sostenible aportan igualmente beneficios climáticos. El reto consiste en articular las estrategias climáticas, alineándolas con las políticas de desarrollo sostenible.

Romper la actual dependencia de los modelos de producción y consumo respecto de prácticas que generan emisiones crecientes de gases y compuestos de efecto invernadero y atajar el cambio climático implica una transformación social y económica de gran escala, equivalente a un cambio en nuestro modelo civilizatorio.

La Agenda Iberoamericana te invita a conocer más sobre el tema e incidir para que las propuestas de solución tengan eco en todos los sectores de la sociedad. Porque somos una gran región con sueños compartidos para un mejor futuro.

Agenda Iberoamericana,

nuestra región, nuestro futuro

 

Habla la Dra. Telma Gloria Castro Romero

"Para hacer frente al cambio climático uno de los elementos más importantes es una sociedad que actúe y no se mantenga pasiva"

 

RETOS DE CAMBIO CLIMÁTICO EN MÉXICO

1. Que todos cuidemos el ambiente
2. Conocer las causas del cambio climático
3. Atender las causas y consecuencias del cambio climático